Un año anómalo, no visto en 150 años

Concluimos un año excepcionalmente anómalo, hacía 150 años que las inversiones en acciones y bonos no habían generado al unísono rentabilidades negativas superiores al 10%.

Año particularmente complejo, la economía mundial ha pasado de un ciclo económico sin inflación y tipos de interés negativos a justo lo contrario; una subida superior al 10% en los precios no vista en 50 años y tipos de interés que en apenas 6 meses han pasado del 0 al 4%.

Si nos atenemos a los vaivenes del mercado las probabilidades de equivocarnos son altas. Ninguno de los pronósticos que teníamos a principios de año se han cumplido, las mejores cabezas de los principales bancos centrales, todos se han equivocado de forma consistente.

El crecimiento económico en el mundo retrocederá del 3% al 2.2% y recuperará al 2.7% en 2024. La inflación debería bajar del 8% al 5,4% en el 23 y 3,8% en el 2024. La persistencia de una inflación alta ha retrasado la recuperación, pero con la desaceleración económica prevista debería empezar a reflejarse en la segunda mitad del 2023 en nuestras carteras.

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