Una inflación persistente

Los mercados continúan reflejando preocupación por la inflación cuya persistencia causa un efecto negativo al crecimiento económico, los márgenes empresariales, empleo y los tipos de interés.

El optimismo de los mercados durante el comienzo del verano se debía a que interpretaban que las subidas en los tipos estaban surtiendo efecto y que la inflación estaba tocando techo. Pero los buenos datos económicos han ido acompañados por una alta inflación y han justificado nuevas y mayores subidas en los tipos y los mercados consecuentemente han retrocedido.

La realidad es que nos estamos acercando a ese techo en la inflación, una pluralidad de datos económicos así lo demuestran, pero necesitamos que su bajada sea consistente en el tiempo.

Al tener el riesgo diversificado las bajadas se amortiguan, y una vez empecemos la recuperación los sectores más afectados serán los primeros en reaccionar. Debemos permanecer tranquilos puesto que solo invertimos en empresas de alta calidad, sólidas, con una planificación de largo plazo y capaces de navegar positivamente en cualquier entorno económico.

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