Dinámicas divergentes entre Estados Unidos y Europa
La perspectiva global de los mercados sigue marcada por dinámicas divergentes entre Estados Unidos y Europa. En EE. UU., la renta variable mantuvo su fortaleza en agosto, con el S&P 500 avanzando un 2%, impulsado por la expectativa de recortes de tipos de la Fed tras datos laborales más débiles.
Las subidas se concentraron una vez más en el sector tecnológico, especialmente en compañías vinculadas a la Inteligencia Artificial. Los resultados del 2T25 de las tecnológicas superaron ampliamente las expectativas (+11% de beneficios por acción frente al +4% previsto), aunque buena parte de la mejora provino de Nvidia y de Microsoft, Google y Amazon.
En Europa, el escenario es diferente. Los recortes de tipos más agresivos del BCE, apoyado en una inflación que se modera más rápido que en EE. UU., ha favorecido un repunte del sector bancario y financiero. La renta variable europea se vuelve cada vez más atractiva para el inversor global, gracias a valoraciones más bajas, dividendos elevados y oportunidades en sectores estratégicos como infraestructuras, defensa y automatización.
Perspectivas de cara a final de año: el entorno se caracteriza por un fuerte liderazgo tecnológico en EE. UU., pero con expectativas de rotación sectorial en 2026. La diversificación, la disciplina y la flexibilidad táctica se consolidan como claves para aprovechar un mercado desigual, pero lleno de oportunidades.