Recuperación sincronizada y sostenible
A pesar de la incertidumbre creada por las nuevas variantes y el incremento del confinamiento sus efectos económicos han sido mínimos medidos por la actividad industrial y la inflación, que por primera vez en muchos años ha subido en la eurozona y que se refleja en unos mercados optimistas, hemos pasado de un freno dramático de la actividad mundial a una recuperación, sincronizada, y auspiciada por políticas fiscales de apoyo e inversión por parte de los gobiernos y por parte de los bancos centrales a un coste del dinero en mínimos históricos.
Los mercados se encuentran en su valoración más alta, debido a que las empresas no han recuperado al 100% su capacidad a generar beneficios una vez se recuperen las valoraciones bajarán. La confianza de cara al futuro se refleja en una entrada continua de flujos de inversión, por el momento cotizan con un descuento medio del 10% contra su valor teórico.
El crecimiento de la economía mundial se ha revisado al alza a cerca del 6% en particular en las economías emergentes que se benefician de la demanda de materias primas de los países desarrollados, Asia, excluyendo Japón, crecerá un 9%.
Las circunstancias actuales del mercado justifican un enfoque más activo en la gestión de las carteras. Las carteras las vigilamos de forma constante, y vigilantes del riesgo de mercado que asumen y su correcta diversificación para mitigarlo.